En Berlín existen dos temas fundamentales para la existencia legal cotidiana para algunas minorías de seres humanos: La legalización del matrimonio civil entre personas del mismo sexo, cualquiera que él sea, y la legalización de la marihuana como medicamento o consumo de esparcimiento. Recuerdo entonces dos temas que tocaron a Europa a principios del siglo XX, la legalización del voto femenino y la prohibición del alcohol.
Hoy cuando el alcohol es una droga legal tanto como el tabaco, las industrias hacen millones con sus ganancias y mueren así personas por un consumo legal y aceptado por que los seres humanos hacemos reglas morales que pasen a ser aceptadas a veces por las religiones , a veces por ignorar los temas o simplemente por no pensar.
Algunos parlamentarios alemanes expresan su opinión y dicen que "no es posible que éstas temáticas paralicen sesiones en el Parlamento por temas banales". Sin embargo entendemos ahora mucho ma´s que algunos políticos no son personas aisladas a su diarios vivir , a pesar de sus compromisos laborales, también es su deber discutir temas que son debate entre la población civil. Es aquí donde se "divorcian" los intereses civiles de un grupo humano ante una política "sorda" que detalla tales temas entre blanco y negro, malo y bueno, alejándose quizá de esos Principios Prusianos que tanto impregna a los teutones, germanos y alemanes , convertidos hoy en nación.
Existe claramente una línea de pensadores renovadores entre los conservadores y una linea conservadora entre los liberarles, en los partidos tradicionales y los nuevos partidos nacidos ante algunas elecciones. Alemania no es Berlín y Berlín no es Alemania, Berlín es y ha sido una república "ilegal" que debido a su historia "sobrevive" con TOLERANCIA como bandera problemas de una nación llena de muchas culturas , pensamientos e intereses económicos y políticos que se no quieren actualizarse ante el mundo presente.
Los latinoamericanos acostumbrados a buscar culpables en otros es un fenómeno alemán , porque es humano. Los humanos nos sentimos liberados al encontrar responsabilidades nuestras en otros. En ésta globalización del pensamiento, de la información y deformación política, con poca TOLERANCIA somos los civiles los que cambiamos las deficiencias de los políticos, buscando alternativas claras para legalizar lo prohibido sin demolerer los derechos civiles de otros. Esperar es una actitud tibetana , pero cambiarla también lo es, dice el Dalai Lama. Berlín demuestra que los cambios han sellado su historia como ciudad y esa "República de Berlín" perdida entre dos sistemas totalitarios revive hoy con las raíces que le dieron a éste país una constitución vigente y un derecho humano fundamental... su camino es andando por TODOS.
Hoy cuando el alcohol es una droga legal tanto como el tabaco, las industrias hacen millones con sus ganancias y mueren así personas por un consumo legal y aceptado por que los seres humanos hacemos reglas morales que pasen a ser aceptadas a veces por las religiones , a veces por ignorar los temas o simplemente por no pensar.
Algunos parlamentarios alemanes expresan su opinión y dicen que "no es posible que éstas temáticas paralicen sesiones en el Parlamento por temas banales". Sin embargo entendemos ahora mucho ma´s que algunos políticos no son personas aisladas a su diarios vivir , a pesar de sus compromisos laborales, también es su deber discutir temas que son debate entre la población civil. Es aquí donde se "divorcian" los intereses civiles de un grupo humano ante una política "sorda" que detalla tales temas entre blanco y negro, malo y bueno, alejándose quizá de esos Principios Prusianos que tanto impregna a los teutones, germanos y alemanes , convertidos hoy en nación.
Existe claramente una línea de pensadores renovadores entre los conservadores y una linea conservadora entre los liberarles, en los partidos tradicionales y los nuevos partidos nacidos ante algunas elecciones. Alemania no es Berlín y Berlín no es Alemania, Berlín es y ha sido una república "ilegal" que debido a su historia "sobrevive" con TOLERANCIA como bandera problemas de una nación llena de muchas culturas , pensamientos e intereses económicos y políticos que se no quieren actualizarse ante el mundo presente.
Los latinoamericanos acostumbrados a buscar culpables en otros es un fenómeno alemán , porque es humano. Los humanos nos sentimos liberados al encontrar responsabilidades nuestras en otros. En ésta globalización del pensamiento, de la información y deformación política, con poca TOLERANCIA somos los civiles los que cambiamos las deficiencias de los políticos, buscando alternativas claras para legalizar lo prohibido sin demolerer los derechos civiles de otros. Esperar es una actitud tibetana , pero cambiarla también lo es, dice el Dalai Lama. Berlín demuestra que los cambios han sellado su historia como ciudad y esa "República de Berlín" perdida entre dos sistemas totalitarios revive hoy con las raíces que le dieron a éste país una constitución vigente y un derecho humano fundamental... su camino es andando por TODOS.
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